Como presidente del PEN Internacional, organización mundial de escritores, el 22 de octubre de 1976 envió una carta al dictador argentino Jorge Rafael Videla denunciando que fuerzas oficiales y comandos armados vestidos de civil habían perseguido intelectuales, secuestrándolos en sus casas y luego asesinándolos, torturándolos o haciendo desaparecer sin que se tengan noticias de su paradero. Señaló también que decenas de escritores, artistas y periodistas habían debido huir del país, por amenazas de muerte recibidas. Esta carta fue difundida por diversos medios periodísticos del mundo.
En 1983 fue nombrado por el entonces presidente del Perú, Fernando Belaúnde Terry, presidente de la Comisión Investigadora del Caso Uchuraccay, cuya misión era aclarar el asesinato de ocho periodistas que habían viajado a la aldea para investigar anteriores masacres en Huaychao, en las que sospechaban que podían estar involucrados elementos de las Fuerzas Armadas del Perú. Pese a que la comisión presidida por Vargas Llosa exculpaba a los militares, más tarde se demostraría su implicación en los asesinatos y algunos, como el general Clemente Noel Morán, fueron procesados y condenados a varios años de cárcel.
En 1987, ante los intentos del gobierno aprista de Alan García de nacionalizar la banca peruana, Vargas Llosa se perfiló como líder político, encabezando la protesta contra esa acción. Inició su carrera política fundando el movimiento Libertad y se presentó como candidato a la Presidencia del Perú en 1990.
Durante gran parte de la campaña electoral, fue el candidato favorito. El súbito crecimiento de la popularidad de Alberto Fujimori, quien hasta 15 días antes de la elección aparecía con menos del 10% de las preferencias, forzó una segunda vuelta electoral en la cual Vargas Llosa fue derrotado. Después de las elecciones, se instaló en Madrid. El gobierno de Alberto Fujimori amenazó con quitarle la nacionalidad peruana, por lo que para evitar convertirse en un apátrida, a petición del escritor, el Gobierno español le concedió la nacionalidad española en 1993, sin que tuviera que renunciar a la peruana en virtud al convenio de doble nacionalidad vigente entre ambos países.
Ha sido un permanente crítico de las dictaduras y de aquellos gobiernos que considera autoritarios, cuestionándolos desde artículos periodísticos y declaraciones públicas.
En años recientes ha evolucionado políticamente a posturas ideológicas más liberales y mantiene vínculos con importantes ex dirigentes de laderecha de varios países como José María Aznar (ex presidente del Gobierno español), Francisco Flores (ex presidente de la República de El Salvador) o Václav Havel (ex presidente de la República Checa).
Apoyó la candidatura presidencial del empresario chileno de derecha, Sebastián Piñera y, además, fue invitado para participar junto a la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, en la inauguración del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, en conmemoración de las víctimas en la dictadura militar de Augusto Pinochet.
Hasta su renuncia irrevocable en setiembre de 2010, Vargas Llosa fue el Presidente de la Comisión de Alto Nivel para la constitución del Lugar de la Memoria del Perú, dedicado a la dignificación de las víctimas del conflicto armado interno de este país.
En abril de 2011, el escritor participó en las Elecciones generales del Perú manifestando que votaría por el candidato Alejandro Toledo1 (ex Presidente del Perú en el período 2001-2006), y advirtiendo además que sería castatrófico para su país una eventual victoria de Ollanta Humala o Keiko Fujimori.
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